Esta receta de tradición judía, originaria de Europa del Este, nos ha conquistado absolutamente.
Se trata de una “Viennoiserie”, algo que está a caballo entre un pan dulce y un bollo. Su textura abriochada, su ternura y un intenso sabor a chocolate hizo que no pudiésemos esperar y la probásemos calentita. Y qué delicia… Una receta que nadie debe perderse, y mucho menos un celíaco, por desgracia poco acostumbrado a estos manjares…
INGREDIENTES:
Para el prefermento:
- 340 ml de leche
- 1cucharadita de azúcar glas
- 7g de levadura seca para masas dulces
- 20g de psyllium.
Para la masa:
- 190g de harina de arroz
- 140g de almidón de mandioca
- 50g de fécula de patata
- 35g de harina de trigo sarraceno
- 8g de goma xantana
- 60g de azúcar
- 2 g de sal
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1huevo tamaño L
- 50g de mantequilla sin sal en pomada, cortada en cubitos.
Para el relleno:
- 200g de Nutella o cualquier otra crema de chocolate de tu gusto.
Para el brillo final (opcional):
- 1 cucharada de azúcar glas
- 2 cucharadas de agua.
ELABORACIÓN:
Entibiamos la leche en el microondas con cuidado de que no quede a más de 35 grados, o de lo contrario la levadura morirá.
Añadimos la cucharadita de azúcar glas y la levadura seca para masas dulces. Removemos bien y dejamos reposar unos 10 minutos o hasta que se forme una espuma en la parte superior.
Agregamos entonces el psyllium y mezclamos bien. Dejamos reposar otros 10 minutos removiendo a mitad de tiempo. Veremos que se forma un gel. Esa es la textura que buscamos, ya tenemos listo el prefermento.
Comenzamos a preparar la masa mezclando todas las harinas con la xantana, el azúcar, la sal y la levadura química.
Añadimos el huevo y el prefermento.
Amasamos hasta que la masa adquiera una textura suave, y en ese momento agregamos la mantequilla en dados. Continuamos con el amasado hasta que la mantequilla esté completamente integrada y la textura sea suave.
Ponemos la masa entre dos papele de horno y aplanamos ligeramente. Refrigeramos durante unos 40 minutos.
Pasado este tiempo, la masa estará lista para manejarla con facilidad.
Estiramos con el rodillo hasta conseguir un rectángulo. Como orientación os digo que a mí me quedó aproximadamente de unos 30x35 cm. Ni mucho menos debe ser perfecto.
Extendemos la Nutella o crema de chocolate elegida, creando una fina capa que cubrirá todo el rectángulo excepto el borde de uno de los lados más cortos.
Enrollamos con cuidado , comenzando por el extremo corto que sí tiene Nutella, para finalizar por el que no la tiene y que así el rollo selle bien.
La masa debe enrollarse lo más tensa posible, pero sin apretarla.
Cortamos un hilo de algodón de unos 10 cm más que la longitud del rollo y pasamos por debajo, colocándolo en el centro. Vamos aproximando los extremos hacia el centro, y veremos cómo la masa se va cortando con suavidad. Un cuchillo o raqueta aplastaría la masa, por muy afilado que esté.
Separamos las dos mitades y las cruzamos formando una X para finalmente entrecruzarlas, haciendo la espiral característica.
Colocamos sobre un molde rectangular bien engrasado o cubierto con papel de hornear.
Cubrimos con film transparente y dejamos levar en un lugar alejado de corrientes de aire, hasta que veamos que la parte superior toca los bordes del molde.
Horneamos en horno precalentado a 200ºC, bajando la temperatura a 175ºC una vez introducido el molde. Deberemos hornearlo con la rejilla situada en la parte más baja, con calor abajo y aire.
De este modo tardará unos 30 minutos. Si véis que comienza a dorarse en exceso, tapad con papel de aluminio.
Sacamos del horno y dejamos enfriar en el molde.
Es el momento de bañarlo con el glaseado si así lo decides. Mezcla el azúcar glas con el agua y remueve bien. Pinta el babka con un pincel de cocina mientras todavía esté caliente.
A los pocos minutos ya podrá consumirse. También podemos dejarlo enfriar sobre una rejilla para consumirlo frío. Aguanta varios días tierno.
Aquí dejo un vídeo con el paso a paso, espero que os sirva.
¿Vas a dejar de probar este placer tan irresistible?