El jardín de las celicias

El jardín de las celicias
Con todas estas recetas intento que la infancia de mis hijas, especialmente la de Almudena, sea un poquito más feliz.

viernes, 22 de abril de 2016

PAN DE HAMBURGUESA


He reeditado la entrada original porque descubrí esta receta de Zuzana Durosková, a la que admiro fervientemente, y me gustó mucho más el resultado que se consigue. Desde entonces siempre hago así el pan de hamburguesa. Si bien la otra era una masa casi líquida, esta es firme y manejable, aunque un poco pegajosa (¡qué raro en las masas sin gluten, ¿verdad? ;) ) Hoy que es domingo y he tenido tiempo, he hecho unas cuantas fotos mientras la elaboraba para poder editar la entrada. Vamos allá.

INGREDIENTES (para 4-6 unidades, según el tamaño):


- 100 g de harina de arroz

- 30 g de copos de puré de patata (la marca Maggi es sin gluten)

- 20g de harina de trigo sarraceno

- 75 g de almidón de mandioca

- 75 g de almidón de maíz

- 20 g de sirope de ágave

- 3g de goma xantana

- 6g de sal

- 3 g de levadura seca

- 4 g de Psyllium

- 120 g de huevo (2 piezas aprox)

- 25 g de mantequilla

- 3 g de lecitina de soja

- 50 g de leche

- 150 g de agua

- Semillas crudas de sésamo para decorar.



Disolver la lecitina de soja en 50 g de agua, para conseguir un gel.

Pesar los líquidos (teniendo en cuenta que hay que descontar 50 g de agua), y reservando  también la mantequilla. Añadirle los sólidos y el gel.

Si levamos en frío, añadir al día siguiente la xantana disuelta en mantequilla. Si se hace el mismo día, añadir al final del amasado. Dejar levar una hora u hora y media a temperatura ambiente, alejado de corrientes de aire.
Formar las piezas. Para ello haremos "bolas" con las manos aceitadas y las pondremos sobre los moldes. Para que os hagáis una idea, mis "bolas" pesaban unos 135 g cada una. Me salieron 5. La última la horneé en una mini cocotte de hierro fundido.


Dejarlas leudar mientras se precalienta el horno o al menos una media hora. Si se ha dejado levar en frío, al menos una hora según la temperatura de la cocina, para que se atemperen. Deben leudar en un lugar cálido y húmedo, tapadas con papel film o un paño húmedo.

Pasado ese tiempo, pintarlas con huevo batido con una pizca de sal (para darles brillo) y espolvorear con unas semillas de sésamo. No habrán levado en exceso, pero será suficiente. El resto del levado lo harán en el horno. Si sobreleudan fuera, la receta será un fracaso.





El horneado dependerá del tamaño de las piezas.
Precalentamos el horno a 220ºC, calor abajo. Introduciremos los moldes y hornearemos a 210ºC, con vapor los primeros 10 minutos.
Después bajaremos la temperatura a 190ºC,  retirando el dispositivo que otorga vapor, y poniendo calor arriba y abajo.

Debemos intentar que la superficie de los panecillos no se seque, para que no se agriete y los panes queden más bonitos estéticamente hablando. Con el vapor inicial debería bastar. Si vemos que se seca en exceso, abriremos el horno y pulverizaremos un poquito la superficie de los panecillos.




El tiempo total de horneado será de entre 25 y 35 minutos, dependiendo del tamaño de las piezas. Los míos estuvieron 40 minutos. Ya sabéis que cada horno es un mundo, y quien mejor lo conoce es su dueño.
Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla, con un paño por encima para que no endurezcan.
El sabor y la textura son estupendos. Ahora sólo queda que esos grandes gourmets que hay dentro de cada uno de vosotros invente la mejor hamburguesa para rellenarlos. ¡Buen provecho!


martes, 5 de abril de 2016

MINI ROSQUILLAS DE JAMÓN Y QUESO





Estos mini donuts serán una sorpresa para tus invitados. Su textura suave y su sabor dejarán sin palabras a más de uno. Eso sí, lo ideal es tener la máquina para hacerlos. Yo la compré en el Lidl por poco menos de 6 euros, y lo más importante es que ahorra mucho tiempo, puesto que los "hornea" en tan sólo 3 minutos. Si no la tienes, utiliza un molde antiadherente para magdalenas o similar y mételos al horno. Supongo que el tiempo no variará mucho, pero realmente nunca los he hecho de ese modo. Pero todo es cuestión de probar... Para las medidas, utiliza un vaso de los de agua. No falla nunca.

INGREDIENTES:

1 vaso de harina de arroz
1/2 vaso de almidón de maíz
1/4 de vaso de azúcar
1 1/2 cucharada de café de levadura química, tipo Royal
1/2 cucharada de café de sal
100 g de mantequilla
1 huevo
1/2 vaso de leche a temperatura ambiente
1/2 vaso de queso rallado, del que se utiliza para la pizza
1/2 vaso de jamón serrano en trocitos.


PREPARACIÓN

Mezclar todos los ingredientes en un bol. La masa resultante será muy cremosa, imposible de manipular con las manos. Rellenar con ella los orificios de la máquina. Cerrar con cuidado y esperar 3 minutos. Sacar las rosquillas y dejar enfriar sobre papel absorbente.
Si no dispones de la máquina, puedes llenar unos moldes engrasados y meter al horno precalentado a 180 grados hasta que las rosquillas se doren.


viernes, 1 de abril de 2016

ROSQUILLAS DE PUEBLO





Con la repostería, los resultados sin gluten pueden llegar a ser tan espectaculares o más que con él. Eso mismo le pasa a estas rosquillas. La receta manchega, la de toda la vida en Semana Santa. La que hacía la abuela de mi marido, y su madre, y la madre de ésta.



INGREDIENTES:

- 400 g harina de arroz (aprox)
- 200 g almidón de maíz (aprox)
- 1/2 vaso de aceite de oliva.
- 1/2 vaso de leche.
- 1/2 vaso de azúcar.
- 3 huevos.
- 3 sobres azules de gasificante+ 3 sobres blancos (yo usé marca Vesubio que es la que venden en el pueblo, apta). La de Mercadona se llama Litines, y supongo que será apta también, pero no lo he comprobado.
- Ralladura de limón al gusto.
- Azúcar y canela para rebozar al final.






PREPARACIÓN:

- Batir los huevos con el azúcar hasta que la mezcla claree. Añadir el aceite, después la leche y la ralladura de limón.

- En un bol aparte, mezclar las harinas con los sobres de gasificante. Ir añadiendo poco a poco a la mezcla. Cuando sea imposible batir, mezclar con la mano. Las medidas de harina son orientativas. Debemos añadirla hasta que la masa quede suave y no se pegue a las manos, en mi caso utilicé la que marco en la receta,pero como dicen las abuelas "la harina que pida". Si se necesita más, es preferible echarle de arroz mejor que maizena, por cuestiones de textura.

- Dejar reposar la masa tapada con un paño húmedo durante unos 10 minutos.

- Untarse las manos con un poco de aceite. Coger un pedazo de masa,del tamaño de una nuez y darle forma redonda. Dejar sobre la mesa aceitada.Repetir la operación con otro pedazo de masa y poner la bola encima de la anterior. Hacer un agujero perforando la bola de arriba y la de abajo a la vez con el dedo índice, y agrandarlo con movimientos circulares (así se consigue la "rayita"). También se pueden hacer sencillas, con una sola bola de masa, pero la abuela las hacía así.

- Freír en sartén honda con aceite caliente,pero no excesivamente.

-  Dejar escurrir el exceso de aceite sobre papel absorbente.

-  Rebozar en una mezcla de azúcar y canela, al gusto...y a disfrutarlas!!

TEJAS DE ALMENDRA





La receta de hoy es de esas que se disfrutan en la cocina. Porque hay que trabajársela. No basta con meter la masa al horno y obtener un resultado. Tras el horneado, hay que darle forma. Un sabor delicioso, la caja no dura más de un día. Y luego resulta que no ha sido nadie...




INGREDIENTES:

- 4 claras de huevo.

- 150 g de azúcar.

- 20 g de almidón de maíz (Maizena).

- 150 g de almendra molida.

- Ralladura de un limón o una naranja.




Además, como utensilios vas a necesitar una espátula, un  rodillo de cocina o en su defecto un vaso de tubo.




PREPARACIÓN:




- Batir las claras con el azúcar hasta que espume. Añadir la ralladura. Después poco a poco el almidón de maíz y finalmente la almendra molida.




- Forrar una bandeja de horno con papel sulfurizado. Echar una cucharada de masa, expandiéndola un poco con movimientos circulares. Volver a repetir el proceso, separando bien las cucharadas para que no se unan durante la cocción.

- Hornear en horno precalentado a 170 durante unos 10 minutos. Deben dorarse por los bordes.

- Despegar una oblea con la espátula con cuidado de que no se rompa (lo fácil es que esto ocurra, pero no hay que desesperar, seguro que a la tercera oblea ya está controlado) y poner la oblea sobre un rodillo durante unos segundos aplastándola suavemente contra él, para que coja forma. En 5 ó 6 segundos ya puedes separarlo y coger la siguiente oblea. Enfría rapidísimo, por lo que hay q hacerlo con soltura.

Es divertido ver cómo la masa se transforma; primero, de líquido a oblea consistente, y después a teja crujiente. 

Estoy segura de que os gustará el resultado. ¡Os animo a que las probéis, no os defraudarán!