El jardín de las celicias

El jardín de las celicias
Con todas estas recetas intento que la infancia de mis hijas, especialmente la de Almudena, sea un poquito más feliz.

jueves, 9 de mayo de 2019

BANANA BREAD DE CHOCOLATE


¡Hola de nuevo! La receta de hoy es más que sencilla, y está deliciosa. Se trata de un "banana bread" o "pan de plátano". Tiene la peculiaridad de que, a pesar de ser llamado "pan", la levadura que se utiliza para que leude es la química. Además, para que un banana bread esté bien formulado, su miga debe ser húmeda.
Su origen no está claro, pero se sabe que a principios-mediados de los 90, se popularizó en EEUU, coincidiendo con la llegada al mercado de la levadura química. 
La receta que hoy traigo es algo diferente: no lleva harina, por lo que es fácil elaborarlo sin gluten. Utiliza como sustituto la harina de almendra o almendra molida. Recordad que debe estar etiquetada. La receta la tomé prestada del blog tictacyummy.com, que fomenta los postres vegetarianos y saludables, aunque hice algunas variaciones. No puedo decir que sea precisamente "sano", pero está claro que es menos calórico que cualquier otro bizcocho de este blog, por ejemplo. El truco: si los plátanos están bien maduros, el bizcocho quedará mas rico, por lo que podríamos decir que se trata de una receta de aprovechamiento, para esos plátanos que estamos a punto de tirar.

INGREDIENTES:

- 3 plátanos
- 3 huevos
- 90g de mantequilla
- 4 cucharadas de azúcar moreno
- 200g de almendra molida
- 30g de caco en polvo desgrasado sin azúcar
- 3 cucharaditas de levadura química
- 1 pizca de sal
- 1 buen puñado de chips de chocolate, o una tableta de chocolate cortada en trozos.

Para la decoración: 
- 1 plátano
- 1 puñadito de chips de chocolate

ELABORACIÓN:

Ponemos los 3 plátanos en un bol y los machacamos hasta que estén hechos puré, con un tenedor, por ejemplo.
Añadimos los huevos y el azúcar, y mezclamos bien. Añadimos entonces la mantequilla y mezclamos hasta que la masa sea homogénea.
Añadimos la harina de almendra, la levadura, el cacao y la pizca de sal. Batimos bien.
Es el momento de poner los chips de chocolate, que quedarán perfectamente integrados en la masa al ser ésta bastante densa.
Volcamos la masa en un molde rectangular, forrado con papel de horno. Yo utilicé uno de cristal, poniendo sólo papel en el fondo. Una vez horneado, se pasa un cuchillo por las paredes y se despega perfectamente.
Una vez en el molde, ponemos la decoracion. Cortamos el plátano restante en rodajas y lo distribuimos por la superficie de la masa. Añadimos también los chips de chocolate, distribuyéndolos por todo el bizcocho.





Horneamos en horno precalentado a 200ºC, bajando la temperatura a 180ºC al introducir el molde.

Estará listo en 40-45 minutos. Pinchamos con un palito para ver que sale limpio y sacamos del horno. Dejamos enfriar en el molde una media hora.



Desmoldamos y dejamos que se enfríe por completo en una rejilla.



¡Y a disfrutarlo! Su sabor os sorprenderá, os lo aseguro. Y como digo siempre...¡no dejéis de hacerlo!








martes, 30 de abril de 2019

GALLETAS DE MANTEQUILLA



¡Hola de nuevo! Tras algunos meses sin publicar, estoy de vuelta. Inicié nuevos proyectos relacionados con el trabajo, que me quitaron tiempo para otras tareas. Pero he seguido con las manos en la masa, eso siempre. Así que intentaré ponerme pronto al día y subir las últimas recetas de mis pruebas gluten free.
Hoy os traigo las galletas de mantequilla. Las típicas galletas para decorar. Éstas concretamente tienen un sabor delicado a mantequilla, están deliciosas.
Es fundamental utilizar una mantequilla de calidad. Para éstas utilicé la de la marca Arla, un regalo de un taller que gané milagrosamente en un sorteo de Facebook, y que me permitíó entrar a las cocinas de un restaurante con dos estrellas Michelín, el restaurante Coque de Madrid, y conocer en persona a Mario Sandoval, su chef. Toda una experiencia.
Pero dejémonos de rollos, que lo importante aquí es la receta. Desconozco su origen, que me perdone su creador. Llegó hasta mí a través de un grupo de Whatsapp de personas celíacas en el que compartimos mucha información. Pero desde que la conozco no he vuelto a probar otra receta. Quedan ideales: para decorar, para sellos... Es una masa muy fácilmente manejable, ideal también para trabajar con niños.

INGREDIENTES:

- 150g de harina de arroz.
- 50g de almidón de maíz
- 30g de almendra molida
- 20g de harina de trigo sarraceno.
- 1 pellizco de sal
- 1/4 de cucharadita de goma Xantana
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 100g de azúcar glass
- 100g de mantequilla de buena calidad
- 1huevo
- Vainilla y canela al gusto.

ELABORACIÓN:

Batimos con las varillas el huevo con el azúcar, la mantequilla y el aroma elegido, junto con la goma Xantana.
Tamizamos las harinas y las mezclamos junto con la levadura y la sal. Añadimos este bol de ingredientes secos a la mezcla anterior.
La mezcla debe ser una masa consistente y lisa. Para que os hagáis una idea, algo así.


Formamos una bola y dejamos reposar en la nevera media hora como mínimo, si es una hora o un par de ellas, mucho mejor.
Ponemos el horno a precalentar pasado el tiempo a 200ºC.
Estiramos la masa con la ayuda de dos papeles de hornear, hasta que tenga un grosos de unos 6 milímetros.
Cortamos las formas deseadas con cortadores de galletas, o simplemente con un vaso. Si deseamos hacer galletas con sellos, como las de la fotografía, es el momento.






Horneamos a 180ºC hasta que estén doradas por los bordes. En mi horno son unos 12 minutos, pero ya sabéis que depende del tamaño de las galletas y por supuesto del horno de cada uno. No pongáis a hornear al mismo tiempo galletas grandes con otras más pequeñas, pues o bien las grandes quedan crudas, o las pequeñas se quemarán.

Dejamos enfriar sobre una rejilla.


¡Y a disfrutar! Podeís decorarlas con fondant, glaseado... ¡¡Son muy agradecidas!!

Yo las hice para la mesa dulce de la Comunión de mi hija, con unas obleas sin gluten que compré para tal fin. ¡Le encantaron! ¡Nos vemos pronto!

 

domingo, 17 de febrero de 2019

BROWNIE EXPRESS



 ¡Ay, el Brownie! ¿Acaso existe un placer con chocolate más adictivo? Combina en cualquier situación, ya sea como postre, en la merienda, acompañando a un café, con una bola de helado... ¡Mmmmmm! ¡Qué delicia! Nadie debería quedarse sin probar un brownie derritiéndose en su boca...

La receta de hoy es de Nestlé. Todo lo que hay en su página es un éxito asegurado. He querido compartirla aquí porque es más accesible para mí, y para que el día de mañana, cuando mi hija comience a usar este blog que estoy creando para ella, la tenga incluida. Porque es una receta imperdible. Y no hubiera soportado que Nestlé la quitase de su página y no poder volver a disfrutarla.
¿Y por qué tanta alabanza? Hay cientos, miles de recetas de brownie... Pero es que esta se hace en ¡diez minutos! ¡Sí, como lo leéis! Sólo diez minutos y tendréis en casa un exquisito brownie que nadie acertaría a decir que es tán fácil... ¿Que no me creéis? ¡Vamos a ello!

INGREDIENTES:

- 125g de chocolate para postres negro (venga, vamos a recomendar Nestlé, que por algo es su receta)
- 15g (1 cucharada) de Nesquik
- 3 huevos
- 100g de azúcar
- 45 ml (3 cucharadas) de leche
- 125g de mantequilla
- 8g (1/2 sobre) de levadura química
- 70g de almidón de maíz
- 48g (un puñadito) de nueces troceadas


ELABORACIÓN:

Fundimos el chocolate con la mantequilla, bien en el microondas (3 minutos aprox) o al baño maría.
Mientras, batimos los huevos con el azúcar, hasta que blanqueen.
Unimos las dos mezclas, chocolate y huevos. Añadimos la harina, levadura, Nesquik, leche y nueces (yo no le pongo, pero lo mejoran mucho).
Ponerlo en un molde untado con mantequilla. Yo uso uno de cristal, pero puede ser de silicona. Lo más importante es que admita microondas.
Metemos en el microondas cinco minutos y medio, a máxima potencia. Veremos cómo poco a poco va subiendo. Si el molde no es de corona, al no cocerse de manera uniforme (el centro se cuece más tarde) podremos ver que le sale una especie de círculo en el medio. Tranquilidad, cuando lo saquemos quedará uniforme, aunque se siga notando esa "ráfaga".






Gracias a la mantequilla se despegará muy bien de las paredes. El resultado es espectacular, ya lo veréis. Porque si siempre os digo "no dejéis de hacerlo", en este caso con más razón. Si tenéis huevos y chocolate, tenéis un postre único.



Acompañadlo con lo que más os guste... ¡y a disfrutar, que la vida está llena de estos pequeños placeres, para celíacos y no celíacos! ¡Hasta la próxima!





domingo, 27 de enero de 2019

EL MEJOR PAN DE HOGAZA







Si hay algo que un celíaco añora tras el diagnóstico es el pan. Hay pocos lugares donde se elabore un buen pan sin gluten a diario. Por esa razón, y porque a mi hija siempre le encantó comerlo, no me he detenido en la búsqueda del "mejor pan". Y esta deliciosa hogaza se acerca mucho al objetivo. En casa es nuestra favorita y la he elaborado varias veces para regalar. Siempre triunfa. ¡Mirad lo que hizo el pequeño Chema, temeroso de quedarse sin nada al compartirlo!


Las harinas proteicas pueden ser fácilmente sustituidas por otras, pero la verdad es que tal cual está estupendo. También los mejorantes pueden ser sustituidos, reflejo entre paréntesis las alternativas. No dejéis de hacerla, os aseguro que nunca falla y realmente es un lujo al alcance de todos.

INGREDIENTES:

- 250g de almidón de trigo (o almidón de maíz, o la mitad de cada uno)
- 150g de fécula de patata
- 50g de harina de avena
- 40g de harina de teff
- 10g de harina de quinoa
- 10g de miel
- 425g de agua.
- 20g de AOVE
- 15g de proteína de guisante (o albúmina, o simplemente clara de huevo)
- 10g de inulina (o Psyllium)
- 10g de  goma Xantana
- 10g de sal
- 5g de levadura química.
- 5g de levadura seca de panadería

PREPARACIÓN: 

Como en todas las recetas de pan, pesamos en un bol los líquidos y en otro los sólidos. Juntamos y amasamos durante al menos 15-20 minutos.
Hacemos una bola, ponemos en el bol, tapamos con film transparente y dejamos levar 1h-1:30h en un lugar cálido, sin corrientes de aire.
Desgasificamos, volvemos a bolear e introducimos en el banetton mientras el horno se calienta a máxima potencia. Vuelvo a compartir el breve vídeo del boleado de Ibán Yarza, pero es que me encanta que en menos de un minuto  el pan esté listo para introducir al banetton.
Las diferentes maneras de hornear según los utensilios de los que dispongamos quedan perfectamente explicados en mi anterior entrada de pan de hogaza. 
Justo antes de introducirlo en el horno, hacemos los cortes para que el greñado se produzca de manera uniforme.
Hornearemos a 225ºC los primeros 50 minutos, bajaremos la temperatura a 200ºC y hornearemos otros 15 minutos. (sacando del horno de cerámica o cocotte si es que estuviésemos utilizándola).
Transcurrido este tiempo, debemos golpear la parte de abajo del pan, y el sonido debe ser "hueco".
Si es así, sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Si aún no se consigue ese sonido, hornearemos de 5 en 5 minutos hasta que esté bien cocido.

El sabor es una maravilla... La presentación, ideal... Y los celíacos, ¡encantados de poderlo disfrutar!

Como repito siempre, ¡no dejéis de hacerlo!

¡Nos vemos en la próxima entrada, espero que sea pronto!












miércoles, 2 de enero de 2019

NEVADITOS


 


Navidad... Esa época del año en la que tenemos más tiempo para estar con la familia, hacer actividades diferentes y ¿cómo no? cocinar.
Estos nevaditos fueron un regalo para mi gran amiga Diana y su familia. Quise tener ese detalle con ellos y, como siempre, me lo agradecieron muchísimo. Tanto que quieren volver a comerlos pronto. Y aquí dejo la receta, especialmente para ellos. No los he visto en el mercado, que no digo que no existan, pero desde luego, fáciles de encontrar no son. En cambio, su realización no entraña ninguna dificultad. Y es un sabor que nos recuerda a épocas pasadas, a nuestra infancia, a Navidades que ya no volverán.

INGREDIENTES:

- 100g de manteca de cerdo
- 180g de harina de arroz
- 70g de almidón de maíz
- 20 ml de vino blanco
- 40 ml de zumo de naranja (o de vino blanco también)
- 50g de azúcar
- Una pizca de goma Xantana


Para la decoración utilizaremos azúcar glas.


ELABORACIÓN:

Mezclamos los ingredientes secos: harinas, azúcar, levadura y Xantana. Reservamos.
Batimos la manteca de cerdo que deberá estar a temperatura ambiente, y le añadimos el zumo de naranja y el vino blanco, poco a poco, en forma de hilo. Vais a ver que es casi imposible que se mezclen, pero debemos intentar que se integren.
Añadimos la mezcla de harinas y batimos hasta que la masa sea homogénea. Queda más o menos así:


Hacemos una bola con la masa y tapamos el bol con film transparente. Dejamos reposar en el frigorífico durante un mínimo de dos horas. Puede pasar un día completo sin problema.

Tras el reposo, tomamos porciones de masa y hacemos bolitas que aplastaremos hasta dejarlas con un centímetro de grosor, más o menos, y unos 4 centímetros de diámetro. Puede ser útil engrasarnos las manos con aceite de oliva para manejar mejor la masa, que es bastante pegajosa. La medida ya sabéis que va en gustos, yo os pongo por aqui la estándar. Ponemos las bolitas aplastadas en una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado.



Otra forma de hacerlos consiste en estirar la masa fría entre 2 papeles de horno hasta que tenga unos 2-3 cm (hay personas que los hacen de incluso 10 cm de altura) y a continuación cortar círculos, que pasaremos a la bandeja del horno. Quedan más vistosos estéticamente, todos iguales. 




Metemos la bandeja en el frigorífico mientras el horno se precalienta a 200ºC.
Introducimos la bandeja en el horno, bajamos la temperatura a 180°C  y horneamos durante aproximadamente 20 minutos. Sabremos que están listos cuando veamos un anillo dorado en su superficie.



Ya sabéis, transcurrido el tiempo de horneado, sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Una vez fríos, rebozamos en azúcar glas (mucho mejor rebozar que espolvorear) ¡y listos!

Su interior es ligeramente hojaldrado, con ese sabor a manteca tan peculiar... ¡buenísimos!










martes, 1 de enero de 2019

PROFITEROLES O BOCADITOS DE NATA


¡El primer post del año!

La última noche del año se merecía un postre especial, diferente. Navegando por las redes descubrí esta propuesta de Celicius Gluten Free, y me atrajo muchísimo. Hacía años q no tomábamos algo parecido, y realmente nos encantó. La suavidad, la ligereza, ese delicioso sabor... ¡Tenéis q hacer esta receta! Porq además, a facilidad no le gana nadie. Surgió la idea en casa de mis padres, q no tenían manga pastelera, pero con una bolsa de congelación fue suficiente. La nata con una boquilla rizada hubiese quedado mucho más vistosa, ¡pero así tampoco lució mal!
Una masa choux q podéis utilizar también para hacer éclairs con nata, trufa, chocolate... ¡Una deliciosa manera de terminar el año, de empezarlo o de disfrutar en cualquier momento!

INGREDIENTES:

65g de leche entera
65g de agua
65g de mantequilla
2g de sal
50g de harina de arroz
20g de almidón de maíz
2 huevos M (unos 120g)

Para el relleno:

300ml de nata para montar
3 cucharadas de azúcar

Azúcar glas para espolvorear (me vi moliendo azúcar con una minipimer ¡pero funcionó!)

PREPARACIÓN:

Mezclamos las harinas en un bol y reservamos.
Ponemos al fuego el agua, la leche, la mantequilla y la sal. En cuanto hierva retiramos del fuego y añadimos la mezcla de harinas de una vez. Cuando esté homogénea, ponemos a fuego medio removiendo continuamente.


Teresa de Celicius dice q se debe crear una "costra" en el fondo del cazo, q es fundamental para q luego suban bien en el horno.
Retiramos del fuego y pasamos la mezcla a un bol. Dejamos templar unos 5 minutos. Mientras, batimos ligeramente los huevos. En este momento ponemos el horno a precalentar a 170°C.
Añadimos el huevo poco a poco, en 5 porciones más o menos. Es importante no añadir más cantidad hasta que no se haya integrado la anterior.
El aspecto final es más o menos así:

Pasamos la mezcla a una manga pastelera o bolsa de congelación y hacemos "montoncitos" sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear.


Introducimos la bandeja en el horno a media altura, calor arriba y abajo.  Os animo a que os asoméis pasados unos minutos a la puerta del horno, es una maravilla ver cómo crecen, por una pura reacción de deshidratación junto con la mantequilla, sin necesidad de levadura.


Horneamos 20 minutos a esa temperatura, y a continuación, sin apagar el horno, abrimos una rendija para q salga la humedad y la masa se seque bien. La masa debe estar doradita en este punto. Si no es así, retrasamos este paso el tiempo necesario.
Tras 5 minutos apagamos el horno y abrimos la puerta totalmente, manteniendo la bandeja dentro 10 minutos más.


Pasamos a una rejilla hasta que se enfrien por completo.


Montamos mientras tanto la nata, que habremos mantenido bien fría. También me gusta tener en el congelador el bol en el que será montada. Añadimos el azúcar al final del proceso.
Cortamos los profiteroles por la mitad en horizontal, sin terminar el corte. Veremos q por dentro están huecos.


Rellenamos con una manga pastelera o bolsa de congelación con una esquinita cortada.
Espolvoreamos con azúcar glas, ¡¡y a disfrutar!!






viernes, 23 de noviembre de 2018

BUNDT CAKE DE NAVIDAD



La Navidad está cerca... ¡y me encanta! Así que preparar este rico bizcocho fue todo un placer. La casa se inundó del aroma a especias propias de los países nórdicos...  Puedes quitar alguna si no te gusta "especialmente", ¡pero creo que el secreto está en la combinación de todas!  Con este precioso molde cualquier masa que hornees queda espectacular. Un poquito de azúcar glass, ¡y listo!

La receta es de un libro de Nordic Ware, precisamente la marca de este molde y otros que tengo, que está dedicado únicamente a la Navidad. Se titula "The great Holiday Baking Book". Un tesoro de libro. Tenerlo entre las manos ya es un placer. Esta es mi receta favorita. Adaptarla no fue muy complicado.  El bizcocho se llama "Gingerbread House Bundt Cake", precisamente por el molde en el que recomienda hacerlo. Yo le he titulado "Bundt cake de Navidad" porque el aroma que desprende nos transporta a esa época del año. Esl libro está en inglés, como muchos otros que tengo en casa, pero me he acostumbrado tanto a leer recetas en este idioma que en algunas no tengo que buscar el significado de una sola palabra.

INGREDIENTES:

- 200g de harina de arroz
- 100g de almidón de maíz
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de jengibre molido
- 1/4 de cucharadita de nuez moscada rallada
- 1/8 de cucharadita de clavos molidos
- 1/8 de cucharadita de cardamomo molido
- 1 y 1/2 cucharadita de levadura química
- 1/4 cucharadita de sal
- 240g de mantequilla sin sal
- 300g de azúcar
- 4 huevos tamaño L a temperatura ambiente
- 1 vaina de vainilla
- 240 ml de leche templada
- 1 cucharadita de Psyllium
- 1 puntita de cuchara de goma Xantana.


PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º mientras preparamos la masa.
Mezclamos en un bol los ingredientes secos a excepción del azúcar (tampoco la vainilla). Reservamos.
Batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta que la mezcla sea suave y cremosa.

Añadimos los huevos uno a uno, esperando que el anterior esté bien integrado antes de añadir el siguiente. En este punto añadimos la pasta del interior de la vaina de vainilla.
Reducimos la velocidad del robot de cocina y añadimos la mezcla de ingredientes secos en tres veces, alternando con la leche, y finalizando con harina.


Engrasamos un molde con mantequilla y espolvoreamos con harina de arroz. Vertemos en él la masa e introducimos en el horno, bajando la temperatura entonces a 170ºC, calor arriba y abajo.
Horneamos entre 50 y 55 minutos, comprobando el grado de cocción pinchando con un palillo, que debe salir limpio. Sacamos del horno y dejamos reposar durante 10 minutos antes de desmoldar.
Dejamos enfriar sobre una rejilla.

Cuando esté bien frío decoramos con azúcar glass espolvoreada. Si el bizcocho aún está caliente, absorberá el azúcar glass. Quedará más dulce, pero la decoración desparecerá.

No dejéis de hacerlo, es muy rico al paladar y además se conserva tierno durante varios días. ¡Porque aunque no lo parezca, es un pedazo de bizcocho!




domingo, 28 de octubre de 2018

BOLLITOS DE CALABAZA Y LECHE CONDENSADA


¡Halloween! Desde hace varios años está irrumpiendo con fuerza en nuestro país. Pero al margen de si somos o no partidarios de esta fiesta importada, lo cierto es que las calabazas están muy presentes en nuestra gastronomía en esta época del año. Tengo la suerte de que mi padre tiene huerto y me da muchas cada año. Me encantan en forma de crema, y cómo no... ¡en la repostería! Los bizcochos de calabaza son algo exquisito. 
Desde el año pasado tenía guardada esta receta de Teresa de Celicius Gluten Free. Me parecía alucinante la mezcla de calabaza y leche condensada, pensé que tenía que estar delicioso. ¡Y no me ha defraudado! En casa nos ha encantado. La masa es muy, muy fácil de manejar. Tanto, que a las niñas les ha permitido hacer sus propias figuras ¡y disfrutar una vez más en la cocina! Hice unos cambios en las harinas porque la original lleva Ceresin y yo nunca la he utilizado.



Han hecho un fantasma, un helado, un gorro de gruja... ¡y hasta un árbol de Navidad! (o eso dicen...)
No podéis dejar de hacer esta receta que no puede ser más fácil... ¡ni estar más rica!

INGREDIENTES:

- 200g de leche condensada
- 50g de mantequilla sin sal en pomada
- 60 ml de leche
- 8g de levadura seca para masas dulces
- Una cucharadita de azúcar
- 350g de puré de calabaza. Yo cocí al vapor 400g de calabaza ya pelada y luego la deshice con un tenedor)
- Una cucharadita de sal
- 400g de almidón de maíz
- 100g de almidón de trigo
- 50g de harina de arroz
- 10g de Psyllium
- 10g de goma Xantana
- 10g de lecitina de soja molida (en molinillo de café la molí yo)
- Un huevo para pintarlos antes de meterlos al horno.

PREPARACIÓN

Templamos la leche y la mezclamos con el azúcar y la levadura seca. Batimos hasta que espume y reservamos.
Ponemos en el bol del robot las harinas, Xantana, Psyllium, lecitina de soja y sal. Removemos con el gancho amasador. Añadimos entonces el puré de calabaza. A continuación añadimos la mezcla de leche y levadura y más tarde la leche condensada.En este punto la masa es una maravilla. Es una gozada ver cómo ha ido cogiendo consistencia. Cuando veamos que está todo integrado, añadimos la mantequilla en dados y esperamos a que se integre. Y ya tenemos lista la masa. Hacemos una bola y la dejamos levar tapada con papel film en el lugar más cálido de la casa, alejada de corrientes de aire. 





Yo aquí ya sabía que esta receta iba a ser todo un éxito, porque la manejaba fenomenal ya antes del reposo, y olía fenomenal.

Pasado el tiempo de levado, precalentamos el horno a 200ºC y mientras vamos formando las piezas. Quise hacer las típicas calabacitas, y bueno, no quedaron mal del todo. Greñaron un poquito por abajo, quizás hubiesen agradecido un poquito de humedad en el horno para mantener íntegra su forma. La próxima vez probaré. Por si nunca lo habéis visto, se hacen enrollando a  una bolita de masa un hilo de cocina. Yo no tenía y mojé en aceite un poco de lana, y ha ido bien.

 Para hacer caracolas, ya sabéis, es muy fácil.




Cuando tengamos todas las figuritas formadas, pintamos con huevo batido con una pizca de sal e introducimos al horno ya caliente. Bajamos la temperatura a 180ºC y horneamos durante unos 20 minutos aproximadamente, dependiendo del horno y del tamaño de las piezas. Intentad que en una misma bandeja no haya mucha diferencia de tamaño, o las piezas pequeñas se quemarán.




Crecen hacia arriba, así que la separación que véis en la foto es más que suficiente. 
Al terminar el tiempo de horneado, los bollitos tendrán un leve color dorado por arriba. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.



 Realmente están buenísimos, en su punto justo de azúcar, un pan dulcecito y suave. ¡No dejéis pasar la oportunidad de disfrutarlos!







domingo, 14 de octubre de 2018

INTENTO DE GALLETAS CAMPURRIANAS



Llevo varios meses intentando imitar el sabor tan característico de las galletas Campurrianas. Para mí se está convirtiendo en tarea imposible. Sin embargo, en uno de esos intentos, surgieron estas maravillosas galletas. Su sabor, riquísimo. Nada parecido a algo que hubiese hecho anteriormente. Mis hijas las devoraron, y me piden constantemente volver a hacerlas. Por ello he decidido subirlas al blog, para que queden aquí y ellas las puedan hacer cada vez que lo deseen. No puedo decir que sepan a Campurriana, aunque el sabor recuerda al de esas pastas. La receta es la mezcla de varias que he encontrado por la web, he cogido de cada una lo que me parecía que le podía aportar un sabor parecido al de las originales. Hay recetas que se consiguen enseguida y otras que cuestan una eternidad. Pero también disfruto probando, cambiando este o aquel ingrediente... ¡y las peques también!

INGREDIENTES: 

- 2 huevos
- 60g de azúcar blanquilla
- 65g de azúcar de coco 
- 45g de aceite de girasol
- 20g de preparado para flan Hacendado
- 125g de almidón de maíz
- 75g de almidón de mandioca
- 25g de harina de arroz
- 25g de harina de coco
- 5g de levadura química
- Puntita de cuchara de goma Xantana.
- Una pizca de sal

PREPARACIÓN:

Mezclamos en un un bol las harinas junto con el preparado para flan, sal, levadura y Xantana. Reservamos.
Batimos en un bol los huevos junto con el azúcar. Cuando la mezcla esté homogénea, añadimos poco a poco el aceite. 
Añadimos a continuación la mezcla de ingredientes secos y removemos hasta que esté todo integrado. Obtendremos una consistencia similar a ésta:




Ahora solo se trata de hacer bolitas de masa del tamaño que más nos apetezca (todas iguales, eso sí, para que la cocción sea uniforme). 

Debemos aplastarlas. Esta masa no lleva mantequilla, por lo que no se expandirán en el horno, sino que crecerán hacia arriba. Es curioso ver cómo se convierten en pequeños panes, con su greña y todo. El olor que impregna la cocina es adictivo.

Bien aplastaditas para que queden bien. 
Precalentamos el horno a 200ºC. Introducimos la bandeja y horneamos a 180ºC durante aproximadamente 14 minutos, dependiendo de su tamaño, calor arriba y abajo. Cuando los bordes comiencen a dorarse será señal de que están hechas.
Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Seguiré intentando conseguir el anhelado sabor, porque el aspecto y la textura ya está logrado... Espero poder publicar algún día la receta conseguida. Mientras tanto, os recomiendo mucho éstas. ¡Nos vemos pronto!