El jardín de las celicias

El jardín de las celicias
Con todas estas recetas intento que la infancia de mis hijas, especialmente la de Almudena, sea un poquito más feliz.
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miércoles, 15 de febrero de 2023

MINI BIZCOCHITOS DE CARAMELO

 


Estos mini bizcochitos con crema tofee hicieron las delicias de mis hijas, hasta el punto de tener que repetir 2 veces la receta en la misma semana. La receta original es de Su de Webos fritos. No me costó nada adaptarla, como ocurre con todas las de su libro "Magdalenas". 
Vamos con ella.

INGREDIENTES (para unos 40 bizcochitos super minis):

Para la crema tofee:
- 80g de azúcar
- 100g de nata para montar
- 20g de mantequilla.

Para la masa:
- 100g de mantequilla
- 80g de azúcar blanco
- la crema tofee que hemos elaborado
- Una pizca de sal
- 2 huevos
- 100g de harina de arroz
- 50g de almidón de maíz
- 1/2 cucharadita de psyllium
- 1 pizca de goma xantana
- 6g de levadura química 

ELABORACIÓN:

Comenzamos elaborando la crema tofee. Para ello, ponemos el azúcar en un cazo al fuego. Mientras tanto, colocamos en otro cazo la nata y también la calentamos.
Cuando el azúcar tenga un color dorado, le agregamos la nata que estará cercana al punto de ebullición. Añadimos también la mantequilla y batimos con unas varillas mientras volvemos a poner al fuego hasta que todo se integre bien.
Retiramos del fuego, colamos y dejamos enfriar. 



Vamos con los bizcochitos. Precalentamos el horno a 200ºC. Mezclamos y tamizamos las harinas, psyllium, xantana y levadura. Batimos la mantequilla junto con el azúcar y la sal. Cuando la mezcla esté blanquecina, vamos añadiendo los huevos uno a uno.  Agregamos después el tofee y seguimos batiendo. Finalmente añadimos la mezcla de harinas y mezclaremos hasta que la masa sea homogénea.
Vertemos la masa en un molde engrasado o bien en las cápsulas de magdalenas, que meteremos en un molde metálico para magdalenas. Introducimos en el horno, calor arriba y abajo, a 200ºC.


De este tamaño estarán listos en unos 12 minutos. Comprobamos la cocción como siempre y sacamos del horno. 



Tras diez minutos (no antes porque se romperían) desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Podemos decorar con azúcar glas al gusto, más por estética que porque realmente lo necesiten.

¡Son irresistibles, ya veréis! ¡Y sin ninguna complicación! ¡No esperéis más y poneros al lío!







lunes, 3 de octubre de 2022

BUNDT CAKE ESPECIADO DE BONIATO Y CHOCOLATE

 



Las recetas otoñales son muy bien recibidas en casa, cuando vuelve a agradecerse el calorcito del horno.
Los productos de temporada son los más adecuados para que el resultado final sea el esperado. Y nada como los boniatos de otoño.
No esperéis en este bizcocho la consistencia y sabor "habituales". No, no se trata de un bizcocho convencional. Pero qué rico está. La miga es muy contundente, en realidad el bundt cake entero lo es. Pero, igual que en otras elaboraciones buscamos una miga liviana, en esta se agradece esa textura tan dulce y aromática. Pero como dije cuando lo compartí en Instagram, el bizcocho no sería lo mismo sin el frosting, sin la ganache de chocolate. El 50% de su éxito está en la cobertura. 
En definitiva, en casa nos encantó, y tuvimos varias meriendas con un café, un té y dos vasos de leche junto a esta delicia. Es ideal para esos momentos en los que tenemos muchos invitados, porque cunde mucho. Y como sois varios los que me habéis pedido la receta, por aquí la dejo. Es una adaptación de una receta de Valor, la marca de chocolates. Cambié las harinas y alguna cosita más, y el resultado... el resultado debes comprobarlo tú mismo.

INGREDIENTES: 

Para el bizcocho:
- 190g de harina de arroz
- 90g de almidón de maíz
- 1 cucharadita de psyllium
- Puntita de cuchara de goma xantana
- 300g de boniato asado
- 80g de cacao puro desgrasado sin azúcar
- 15g de levadura química
- 130 ml de aceite 
- 150g de azúcar
- 3 huevos L
- 180 ml de leche
- Una pizca de sal
- 2 cucharaditas de Pumpkin Cake Spice Mix*

Para la ganache de chocolate:
- 100ml de nata para montar
- 120g de cobertura de chocolate para postres
 
*La mezcla de especias casera para pastel de calabaza está compuesta por: 
- 3 cucharadas de canela molida
- 4 cucharaditas de jengibre molido
- 3 cucharaditas de nuez moscada molida
- 1 cucharadita de clavos molidos
- 1 cucharadita de pimienta de Jamaica molida (también llamada allspice)

ELABORACIÓN: 

Comenzamos asando el boniato en el horno o en el microondas, de manera que para cuando comencemos a elaborar el bizcocho ya esté frío. El peso de la receta se refiere al boniato ya asado y pelado.
Precalentamos el horno a 200ºC.
Mezclamos las harinas junto con el psyllium, la xantana, el cacao, la levadura, la sal y la mezcla de especias. Reservamos.
Este bizcocho no comienza como la mayoría, batiendo huevos y azúcar. Comenzamos triturando el boniato hasta hacerlo puré. Añadimos entonces el azúcar y mezclamos bien, para luego agregar el aceite. 



Continuamos añadiendo los huevos uno a uno, sin dejar de batir hasta que la mezcla sea homogénea.



En este punto debemos agregar la mezcla de harinas que habremos tamizado previamente. 



Vais a ver que la masa es una mezcla muy, muy espesa. Os recomiendo batir con mariposa y no con varillas, pues éstas podrían sufrir. Yo lo hice totalmente a mano, con un batidor danés.



Agregamos finalmente la leche, y batiremos hasta que esté totalmente integrada en la masa.



A pesar de añadir líquido, la masa sigue siendo bastante consistente, ya veréis. No os extrañéis, debe ser así. 


Engrasamos un molde. Para este bizcocho os recomiendo un molde bundt, de esos que tienen un agujero en el centro. De no ser así, tardará mucho el bizcocho en hacerse por el centro  y puede quedarse demasiado seco el resto. En un molde bundt la textura es ideal en todo el bizcocho.
Repartimos la masa de manera uniforme por todo el molde e introducimos en el horno, en la rejilla central. Bajamos la temperatura a 180ºC.



El bizcocho estará listo en unos 25-30 minutos. No lo dejéis mucho más tiempo o se deshidratará demasiado y quedará seco.
Comprobamos la cocción como siempre, pinchando su interior. El palillo debe salir limpio.
Sacamos el bizcocho del horno, dejamos enfriar unos 10 minutos en el molde. A continuación desmoldamos y dejamos que se enfríe por completo en una rejilla.

Cuando esté totalmente frío, comenzamos a preparar la ganache. Para ello, ponemos la nata al fuego y la calentamos hasta que comience a hervir. Retiramos del fuego y añadimos el chocolate en trozos.
Removemos hasta que se haya fundido por completo y dejamos templar antes de ponerlo sobre el bizcocho. Os recomiendo hacerlo sobre la misma rejilla para no manchar nada. Cuando la ganache enfríe, estará adherida al bizcocho y tendrá la textura perfecta.




¿Tienes boniatos en casa? ¿Y a qué esperas para probar esta "celicia"?










jueves, 22 de septiembre de 2022

BIZCOCHO ESPECIADO DE CALABAZA

 

Ayer volvió el otoño, un año más. Y aunque el calor sigue estando presente, las mañanas y las noches son frescas, y ya no cuesta tanto encender el horno. 
Para recibir a la nueva estación, he estrenado mi molde “Harvest leaves” de Nordic Ware. Qué precioso es. Imita de forma majestuosa la caída de las hojas típica de esta época del año.
La receta es la que viene en el embalaje del molde. He probado todas y cada una de las recetas de los moldes que he comprado, adaptadas a las harinas sin gluten, y puedo asegurar que siempre quedan bien. Y además, nunca hay problema de falta o sobras de masa, porque la cantidad es la justa. Su sabor a especias (jengibre, canela, nuez moscada) junto con la jugosidad propia de la calabaza, hacen de este bizcocho un bocado delicioso.
La receta está medida en “cups” o tazas, al ser americano el origen de estos moldes. Hay muchos conversores en Internet para pasar las cantidades a gramos, pero lo que os recomiendo de verdad es que os hagáis con un conjunto de medidores, son baratos y os pueden ser muy útiles para recetas atractivas que podéis encontrar en la web y libros americanos. Siempre podéis, como alternativa, tomar como medida un vaso de agua. Aunque se pierde mucho encanto, os saldrá bien.

INGREDIENTES: 

- 1 y 1/2 taza de harina de arroz
- 1/2 taza de almidón de maíz
- 1 cucharadita de psyllium
- 1 puntita de cuchara de goma xantana
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 2 cucharaditas de bicarbonato de sodio

- 1 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de jengibre en polvo
- 1/2 cucharadita de nuez moscada
(o bien sustituir las 3 especias por 2 y 1/2 cucharadas de pumpkin pie spice) 

- 1 pizca de sal
- 2 y 1/2 taza de azúcar (yo sustituí taza y media por panela)
- 3 huevos grandes
- 1/2 taza de aceite (yo AOVE)
- 1/2 taza de crème fraîche
- 2/3 de taza de agua
- 400 g de calabaza cocida, bien escurrida.

ELABORACIÓN: 

Cocemos unos 800g de calabaza hasta que esté tierna.  Trituramos, escurriendo muy bien el líquido. Reservamos.




Mezclamos las harinas junto con la sal, la levadura, el bicarbonato, las especias, el psyllium y la xantana. Reservamos también.
Precalentamos el horno a 200°C.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esponje.
Agregamos entonces el aceite, la crème fraîche y el puré de calabaza.
Finalmente, añadimos la harina en 3 veces, intercalando con el agua.
La mezcla será muy líquida. Ahí radica el secreto de su jugosidad.
Vertemos la mezcla en un molde engrasado e introducimos en el  horno, en la rejilla central, calor arriba y abajo.


Bajamos la temperatura del horno a 175°C.
El bizcocho estará listo en unos 50 minutos. Comprobamos la cocción pinchando con un palillo que deberá salir seco.
Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.



El aroma que desprende es irresistible. Y su jugosidad es lo mejor de este bizcocho.


¿Vais a dejar pasar la ocasión de probarlo?





jueves, 2 de junio de 2022

BIZCOCHO DE MIEL, CANELA Y POLEN

 


La receta de hoy es un bizcocho con un interior esponjosísimo y un delicioso sabor a miel.
De vuelta de Cangas del Narcea, de la V edición de “Cangas Sin Gluten”, en la que tuve el honor de participar, no podía faltar, como cada año, la miel del Tío Ángel.
A los que nos gusta la miel y disfrutamos de su consumo, tomar miel natural nos parece un lujo. En las grandes ciudades es muy difícil conseguir algo así. Y la miel de la que os hablo es una miel oscura, con un sabor intenso y un olor que deleita a cualquiera. Nadie podría negar su composición 100% natural. 
Además he querido añadirle polen de abeja, un compuesto muy vitamínico, y de la misma manera, totalmente natural. Y sin gluten por naturaleza. También lo traje de allí, de Cangas. Si nunca lo habéis probado os invito a que lo hagáis. Tiene un sabor muy diferente a cualquier otra cosa que podáis probar, aunque recuerda mucho a la miel. Va fenomenal en yogures, bizcochos, galletas, batidos de frutas… Y también en platos como ensaladas, granolas, en tostadas, macedonias y un sinfín de platos más.
El resultado que se obtiene con la miel, la canela y el polen tenéis que probarlo. Y si es con una miel de calidad, el bizcocho ganará aún más.

INGREDIENTES: 

- 250g de mantequilla en pomada, esto es, a temperatura ambiente
- 150g de azúcar de caña, o mejor aún, panela
- 100g de azúcar blanquilla
- 200g de harina de arroz
- 100g de almidón de maíz
- 1 cucharada de psyllium
- 1 puntita de cuchara de goma xantana
- 1 cucharadita de levadura
- 4 cucharaditas de canela molida
- 65g de miel, y un poco más para rociar el bizcocho
- 3 huevos grandes
- 1 pizca de sal
- 120 ml de leche
- 1 cucharada de extracto de vainilla o, mejor aún, media vaina de vainilla
- Unas cucharadas de polen natural de abeja, al gusto.

ELABORACIÓN: 

Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.
Tamizamos las harinas y las mezclamos con el Psyllium, xantana, canela, sal y levadura. Reservamos.
Batimos la mantequilla junto con los dos tipos de azúcar. Añadimos los huevos uno a uno, como siempre, esperando a que se integre el anterior antes de añadir el siguiente.
Agregamos la miel y la vainilla.
Añadimos la leche poco a poco. Si está muy fría, observaréis que la mezcla “se corta”. No pasa nada. Es simplemente por el cambio de temperatura.  Al añadir la harina, que es el siguiente paso, la textura volverá a ser perfecta.


Es una masa que huele fenomenal y sabe aún mejor. Solo falta ponerla en nuestro molde bien engrasado.



El que utilicé es un molde doble, de una capacidad de 10 cups (medida americana de la marca de moldes que suelo utilizar). Es la medida justa para esta masa.
Introducimos en el horno en la rejilla central y bajamos la temperatura a 180ºC.
Tardará en hacerse unos 45 minutos, dependiendo del horno y del molde. Ya sabéis, pinchad la zona más central del bizcocho para comprobar su cocción. Debe salir limpio. Si veis que se dora en exceso por arriba, cubrid con papel de aluminio. Pero nunca abráis el horno hasta que no haya pasado, como mínimo, media hora desde el inicio de la cocción.

Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Cuando esté frío, rociamos con miel a nuestro gusto y añadimos unas cucharadas de polen por encima.´

En casa nos encantan los bizcochos con miel. Ya sea con canela, con limón, con naranja… La miel siempre da un dulzor y un sabor muy peculiares.

¿Vais a dejar pasar la oportunidad de probarlo?












sábado, 18 de diciembre de 2021

BUNDT CAKE ESPECIADO DE NARANJA Y ARÁNDANOS ROJOS

 


El bizcocho que traigo hoy nos ha sorprendido a todos por su sabor. A Navidad, a reuniones familiares alrededor de una mesa, a invierno, a sofá y manta con un buen café, a felicidad.

La receta está adaptada de la del blog "I love bundt cake", y como todas, no me ha fallado. Quise personalizarlo y le agregué los arándanos frescos, buscando un sabor aún más intenso. Mereció la pena. Su acidez contrasta a la perfección con las especias, es un bocado delicioso. No dejéis de hacerlo, no dejará indiferente a nadie. 


INGREDIENTES: 

Para el bizcocho
- 250g de harina de arroz
- 110g de almidón de maíz
- 1 cucharadita de psyllium
- 1 puntita de cuchara de goma xantana
- 270g de mantequilla en pomada
- 275g de azúcar
- 25g de azúcar glas
- 5 huevos grandes
- 250 ml de leche caliente
- La ralladura de una naranja
- 100g de arándanos rojos
- 1 cucharadita colmada de canela
- 1 cucharadita colmada de jengibre
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 y 1/2 cucharadita de levadura química

Para el calado:
- 120ml de zumo de naranja
- 2 cucharadas de miel

ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 200ºC. Engrasamos nuestro molde. Yo utilicé uno con forma de árbol de Navidad, a pesar de que no era bundt, y se horneó bien. No es el molde ideal, pero me apetecía muchísimo utilizarlo. Es un molde de 9 cups. Si vuestro molde es más pequeño, reducid las cantidades en proporción, o bien hornead lo sobrante en uno más pequeño. La segunda opción merecerá más la pena, creedme.

Mezclamos las harinas junto con el psyllium, xantana, canela, jengibre, sal y levadura química. Tamizamos y reservamos.

Batimos la mantequilla junto con el azúcar normal y la ralladura de naranja.


Añadimos los huevos uno a uno. Ya sabéis que no se debe añadir el siguiente huevo hasta que el anterior esté bien integrado.
Añadimos 1/3 de la mezcla de harinas, después la mitad de la leche. Ésta debe estar caliente pero sin llegar a hervir.
Agregamos el segundo tercio de harina y a continuación la leche restante, para terminar de nuevo con la harina. El aspecto final de la masa es algo así: 


Lavamos y secamos bien los arándanos. Los mezclamos con el azúcar glas. Pensé que esto contrarrestaría un poco su acidez, y así fue.


Ponemos 1/3 de la mezcla en nuestro molde, y añadimos la mitad de los arándanos.


Agregamos otro tercio de la masa, ponemos los arándanos restantes y finalizamos con la última porción de masa.


Introducimos en el horno, sobre la rejilla, en la zona central, con calor arriba y abajo. Bajamos la temperatura a 170ºC.
Horneamos durante unos 60 minutos. Comprobamos el punto de cocción, como siempre, con un pincho que debe salir limpio.
Desmoldamos tras 10 minutos fuera del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.


Mientras se enfría, elaboramos el calado.

Hervimos el zumo de naranja con la miel, dejamos unos minutos al fuego. 
Pintamos el bundt con un pincel de cocina, o bien lo vertemos por encima. Dejamos enfriar.

¡Y listo! Para mí el toque del calado es imprescindible. 

El interior es jugoso, y el sabor... ¡inmejorable! Ese toque cítrico junto con las especias es formidable. Llevé una mitad a mi trabajo y gustó a todo el mundo. Aunque debo decir que son muy agradecidos y siempre aprecian todo lo que llevo.



¡Feliz Navidad! ¡Aquí una dispuesta a vivirla intensamente! 

viernes, 15 de octubre de 2021

BIZCOCHO CLÁSICO DE CALABAZA

 


El otoño es la estación ideal para hornear. Después del calor del verano, da gusto volver a encender el horno y caldear la casa, además de darle un aroma delicioso.
Después de la Navidad, el tema que más se repite en mis moldes es el otoño. Me fascina lo bonitos que son. Las hojas, las piñas, las bellotas... y cómo no, las calabazas.
Mi padre me da a menudo calabazas enormes, sabe que yo les doy buen uso. Así que tomé un trozo de una de ellas y  preparé este bizcocho que veis en la foto. Un bizcocho clásico, tal y como lo he llamado, porque no tiene ningún ingrediente extraño, ni peculiar. La calabaza le da un dulzor especial. Y aunque tengo otra receta de bizcocho de calabaza en el blog, no tiene nada que ver con esta. Son radicalmente diferentes. Y la diferencia fundamental está en que en uno la calabaza se pone cruda y en el el otro cocida. Y eso lo cambia todo. 

INGREDIENTES: 

- 170g de harina de arroz.
- 80g de almidón de maíz.
- 250g de azúcar
- 150 ml de aceite de girasol
- 3 huevos L
- 1 cucharada de levadura química
- 1 cucharadita de psyllium
- 1 puntita de cuchara de goma xantana
- 1 cucharadita de extracto o aroma de vainilla
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de canela
- 250g de calabaza pelada.

ELABORACIÓN: 

Lo primero que haremos será cocer la calabaza. Para ello, la cortamos en trozos pequeños (para que se cueza antes) y la cubrimos con agua. 10 minutos serán suficientes para que se ablande.


Colamos la calabaza y la aplastamos con un tenedor. Cuanta menos agua tenga, mejor textura tendrá nuestro bizcocho. Dejamos enfriar.

Mezclamos las harinas con el psyllium, la xantana, la levadura, la sal y la canela. Reservamos.

Batimos los huevos junto con el azúcar con unas varillas, hasta que blanqueen. Añadimos el aceite y el aroma de vainilla y mezclamos bien. 
Cambiamos el accesorio de varillas por la mariposa y añadimos la calabaza. 
Por último, añadimos poco a poco la mezcla de harinas, hasta que la mezcla sea uniforme. Y nada más.

Precalentamos el horno a 200ºC. Engrasamos un molde (el mío es de 6 cups) y vertemos la mezcla en él. 



Vais a ver que la mezcla es bastante líquida a pesar de haber escurrido bien la calabaza. No os preocupéis, es así. Veréis también pequeños trozos de calabaza, procurad que no sean muy grandes, no deberían notarse en la boca.

Introducimos en el horno, rejilla central, calor arriba y abajo, y bajamos la temperatura a 180ºC. Tardará en hacerse unos 50-55 minutos, un poco menos si utilizáis un molde bundt (con agujero en el centro).

Comprobamos la cocción con el método tradicional. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. 



Podéis ponerle azúcar glas por encima, yo no quise porque me gustaba tal y como quedó el dibujo grabado. 

El interior es jugoso, y la canela le da el punto perfecto. Podéis utilizar también la mezcla "Pumpkin cake spice mix". Yo no la usé porque horneé un bizcocho hace poco con ella, y siempre me gusta variar el sabor.


Estuve mucho tiempo haciéndole fotos a este bizcocho, y deleitándome con su aroma. No dejéis pasar la época de las calabazas sin hacerlo. Además está libre de lácteos, al ser la calabaza la sustituta de la leche o yogur, y llevar aceite y no mantequilla. Y está muy rico, un sabor realmente otoñal. ¡Hacedlo y me contáis!


domingo, 16 de mayo de 2021

BIZCOCHO DE ALGARROBA

 

¿Os gusta el chocolate? Creo que si preguntásemos a las personas que viven en mi casa sobre cuál es su alimento favorito, no habría ninguna duda. Mis hijas son “chocolateras” por naturaleza, y por eso este bizcocho les vuelve locas.
Es una receta sencilla. Tan solo tenemos que adquirir harina de algarroba. No sé si conocéis este fruto, del árbol del mismo nombre (algarrobo) al que se le atribuyen propiedades muy energéticas, al ser un alimento con un alto contenido energético (50% de azúcar natural y 10% de proteína), que además contiene minerales tales como calcio, hierro y fósforo. Al contrario del cacao, es un alimento sin grasa.
Durante muchos años fue considerado exclusivamente alimento para el ganado, yo misma recuerdo a mi abuelo contar cómo se lo daba de comer a los burros cuando era niño. Tiene el mismo aspecto que una vaina de habas o judías, pero es de color oscuro.


Tiene un sabor muy similar al cacao, aunque no penséis que se tomaría sin confundirse. A pesar de ser dulce, es muy fácilmente distinguible. Tenéis que tener en cuenta, además, que la harina de algarroba, si la va a consumir un celíaco, debe estar etiquetada “sin gluten”. Aunque este fruto está naturalmente libre de él, durante el proceso de molienda puede estar fácilmente contaminado si se hace en un molino donde antes se procesó trigo o similar.
Y ahora vamos con la receta.

INGREDIENTES:

- 120g de harina de arroz
- 80g de harina de algarroba
- 80g de cacao puro sin azúcar
- 200g de azúcar moreno
- 40g de aceite de girasol u oliva suave
- 1 cucharada y media de levadura química
- 450 ml de leche
- 2 huevos
- 1 cucharadita de Psyllium
- Puntita de cuchara de goma xantana
- 1 pizca de sal

ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.
Mezclamos las harinas junto con la sal, el cacao, el psyllium, la levadura y la xantana. Reservamos.
Batimos los huevos junto con el azúcar, con la batidora de varillas. Añadimos el aceite y a continuación la leche, poco a poco. Cambiamos el accesorio de varillas por la mariposa.
Vamos agregando poco a poco la mezcla de harinas. No os preocupéis sin veis que la mezcla es demasiado líquida. Es así. Es un bizcocho tremendamente esponjoso, que al ser tan húmedo, se conserva tierno durante más de 5 días, si está bien tapado. Os pongo una foto para que veáis que no exagero, que la mezcla es de textura muy líquida.


Engrasamos un molde y vertemos la masa en él. Introducimos en el horno y a continuación bajamos la temperatura a 180ºC. 


Vais a ver que sube bastante. Tardará en hacerse unos 40 minutos. Comprobaremos la cocción como siempre, con un palillo que deberá salir limpio.


Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. No tengáis prisa en desmoldar este bizcocho, al ser tan húmedo es más frágil que el resto y si se desmolda muy pronto, se puede romper. 


Es un bizcocho ideal para tartas, precisamente por su jugosidad. Yo lo utilizo mucho cuando quiero hacer una tarta de chocolate rellena de nata. Queda exquisita.
Su interior es una explosión de chocolate, ¡no podéis dejar de probarlo! ¡Nos vemos pronto!















lunes, 26 de abril de 2021

BIZCOCHO RED VELVET




El Día del Libro de este año, quise hacer algo especial para llevar a mi trabajo, puesto que había convocado un “amigo invisible” con regalo de libro de forma anónima. Y como en Cataluña los libros se acompañan de rosas, quise trasladar esa tradición a Madrid y llevarle una rosa a cada una de mis compañeras, aprovechando que aún tenía sin estrenar mi nuevo molde “Sweetheart rose”, de Nordic Ware. Le puse a cada rosa un palito de cake pop, un papel verde de muffin y un celofán, como si fuese una rosa natural. Y pegué una pegatina en la que rezaba “Made with love, specially for you”. Me gustó el resultado, así que formé un bouquet y lo llevé en una cesta de mimbre. Quedó muy bonito.
La receta que elegí es del libro “Pasteles” de Martha Stewart. Es un bizcocho red velvet, que aunque no se acompañaba del frosting de queso crema, quedó muy jugoso. Y muy rico. Era ideal por su color rojo y además es un sabor delicioso, la mezcla del cacao con la vainilla. Con estas cantidades pude hornear unas 20 rosas. Si hacéis un bizcocho, será la cantidad ideal para un molde de 22-24 cm.

INGREDIENTES:

- 240 ml de Buttermilk: 240 ml de leche y una cucharada de zumo de limón.
- 200g de harina de arroz
- 100g de almidón de maíz
- 1 cucharada de psyllium
- Puntita de cuchara de goma xantana
- Una pizca de sal
- 1 cucharadita de colorante rojo (yo uso el Extra Red de Sugarflair, que es sin gluten)
- 25g de cacao puro en polvo sin azúcar
- 280 g de azúcar
- 360 ml de aceite de girasol
- 2 huevos tamaño L
- 1 cucharadita de extracto de vainilla, o las semillas de una vaina entera
- 2 cucharadas de vinagre
- 1 y 1/2 cucharaditas de bicarbonato

ELABORACIÓN:

Lo primero de todo es preparar el buttermilk. Para ello añadimos el zumo de limón a la leche y removemos. Reservamos hasta su utilización.
Mezclamos las harinas junto con el psyllium, la xantana, la sal y el cacao en polvo.
Batimos el aceite junto con el azúcar. Pensé que era mucho aceite la primera vez que hice esta receta, pero nunca me he atrevido a bajar la cantidad, porque la jugosidad con la que quedan bien lo merece.
Agregamos los huevos a la masa, de uno en uno, esperando a que se integre bien el primero antes de agregar el segundo.


Es el momento de añadir el colorante junto con la vainilla. Continuamos mezclando, hasta que veamos que el color es uniforme.



Cambiamos las varillas por la mariposa del robot. Agregamos un tercio de la mezcla de harinas y cacao. 
A continuación añadimos la mitad del buttermilk, para continuar con el segundo tercio de harina, la segunda mitad del buttermilk y finalizamos con la harina restante.
Por último, solo queda añadir el gasificante. La particularidad de esta receta es la mezcla de vinagre y bicarbonato, que se agrega inmediatamente a la masa. Veréis cómo burbujea. Batimos unos pocos segundos para que se integre bien y a continuación rellenamos nuestro molde, previamente engrasado, aproximadamente dos tercios de su capacidad


Veréis que es una masa que crece mucho en el horno. Introducimos en el horno precalentado a 200ºC y bajamos la temperatura a 180ºC. Entre 32-35 minutos tardarán en estar listas. Si hacéis el formato grande, precisará 45-50 minutos. Vigilad bien.


Comprobamos la cocción y sacamos del horno.


Dejamos enfriar sobre una rejilla, como siempre.


¡Y a disfrutar! Seguro que conquistáis a la persona a la que se lo regaléis.  No me digáis que no es fácil. Y se hace muy rápido.¡Y es muy vistoso, es que lo tiene todo!