El jardín de las celicias

El jardín de las celicias
Con todas estas recetas intento que la infancia de mis hijas, especialmente la de Almudena, sea un poquito más feliz.

domingo, 22 de enero de 2023

TARTA SAN MARCOS

La tarta San Marcos es un clásico que gusta mucho en casa. Ese sabor de la yema tostada unido al de la nata, nos parece la combinación perfecta. Cuando pregunté a mi familia sobre las posibilidades del relleno, me sorprendieron. No querían capa de trufa sino de crema pastelera. Hay que reconocer que una buena crema pastelera siempre queda bien en una tarta. Y así lo hice: una capa de nata montada y otra de crema pastelera, y para coronar, la cobertura de yemas. Quedó deliciosa.


INGREDIENTES

Para el bizcocho genovés:

- 4 huevos M
- 80g de harina de arroz
- 40g de almidón de maíz
- 1 cucharadita de psyllium
- Puntita de cuchara de goma xantana
- 120g de azúcar
- 1 pizca de sal

Para el almíbar (calado del bizcocho):

- 150g de azúcar
- 150g de agua
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 1 chorrito de ron

Para la crema pastelera: 

- 250g de leche entera
- 25g de almidón de maíz
- 1 huevo
- 1 yema
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
- 35g de azúcar
- 1/2 ramita de canela
- la piel de medio limón

Para la nata montada:

- 500ml de nata para montar (mínimo 35% de M.G)
- 100g de azúcar


Para la crema de yemas:

- 150g de azúcar
- 50 ml de agua
- 4 yemas de huevo
- 1 cucharada de almidón de maíz
- 1 cucharadita de extracto de vainilla

Para decorar: 

- Azúcar para quemarla con el soplete
- Almendra laminada

¿Qué te falta? ¿Tienes de todo? ¡Pues manos a la obra!


ELABORACIÓN:

Comenzamos elaborando el bizcocho.
Precalentamos el horno a 200ºC.
Mezclamos las harinas junto con el psyllium y la xantana, tamizamos. Reservamos.
Separamos las yemas de las claras. Batimos muy bien las yemas con  60 g de azúcar,  a máxima velocidad, hasta que la mezcla sea blanquecina y uniforme. Reservamos.



A continuacíón montamos las claras con la sal, a máxima velocidad. Cuando las varillas comiencen a dejar marca en las claras, agregamos el azúcar restante (60g) y batimos un minuto más. 



Volcamos las yemas en el bol de las claras y removemos con movimientos envolventes, hasta que el color sea uniforme.



Agregamos las harinas tamizadas y seguimos mezclando, con cuidado para que el aire se mantenga en la mezcla. Ten en cuenta que es un bizcocho que no lleva levadura, y el secreto de su esponjosidad lo da el aire presente en la masa.



Untamos el molde con mantequilla o spray desmoldante. Yo utilicé un molde de 20 cm de diámetro.
Vertemos la masa en el molde e introducimos en el horno, en la segunda posición empezando por abajo. 



Horneamos a 190ºC, calor arriba y abajo durante unos 30 minutos, comprobando el punto de cocción antes de sacarlo del horno. Dejamos enfriar sobre una rejilla.



Mientras se hornea el bizcocho, podemos preparar el almíbar. Simplemente ponemos todos los ingredientes en un cazo y dejamos a fuego suave unos diez minutos, hasta que veamos que la mezcla ha ganado en densidad. Debe ser líquida, pero al dejarla caer con una cuchara las gotas deben caer más lentamente que al principio. Apartamos del fuego y dejamos enfriar. Este almíbar lo utilizaremos para calar el bizcocho y que quede jugoso, como el que tomamos en las tartas de las pastelerías. No hay nada que más rabia me dé (lo digo siempre) que una tarta casera que parezca un bizcocho relleno. Una tarta es una tarta.

Preparamos la crema pastelera. Para ello, ponemos a calentar la leche junto con la canela y el limón.
Apartamos del fuego antes de que hierva y dejamos infusionar unos diez minutos, tapada. Colamos y añadimos el resto de ingredientes. Volvemos a poner al fuego, esta vez a fuego bajo, sin dejar de remover, hasta que espese. Ya estaría lista.

Preparamos la crema de yemas, poniendo a calentar el agua con el azúcar hasta que esta última esté totalmente disuelta. Apartamos del fuego y dejamos entibiar.
Mezclamos las yemas junto con el almidón de maíz y la vainilla y se lo añadimos al almíbar anterior, ya tibio. Ponemos de nuevo al fuego y removemos hasta que espese. Apartamos del fuego y dejamos templar.

Y por último, montamos la nata. Cuando esté semimontada añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta que la consistencia sea muy firme. Recordad que para ello tanto nata como bol deben estar muy, muy fríos. Con las claras ocurre al revés: cuanto más frías, peor montarán. Siempre los huevos a temperatura ambiente para la repostería.



Para que veáis el montaje de la tarta, he hecho un vídeo. Yo pongo una primera capa de crema pastelera, después otra de nata y por encima la crema de yemas, que espolvoreada con azúcar por encima, será quemada con el soplete. Para finalizar, capa fina de nata en el lateral de la tarta, lo suficiente para que se peguen las almendras que habremos tostado en una sartén. Y decoración con nata en el borde superior, con boquilla rizada. Pero esto ya va en gustos.



Conseguí que la tarta llegase intacta a pesar del viaje. Es algo que me obsesiona, que todo el trabajo se mantenga intacto durante los traslados. Da mucha rabia cuando se estropea. Además, el tiempo nos acompañó y pudimos tomarla al solecito, que siempre sabe mejor.



¿Te atreves a prepararla?




domingo, 20 de noviembre de 2022

BUNDT CAKE DE GRANADA, PISTACHO Y MIEL

 


El pasado 15 de noviembre, Día Nacional del Bundt Cake en América, quise hacer una receta nueva, especial. Tenía unas granadas que me había dado mi padre el fin de semana, y pensé que no existía mejor uso que incorporarlas en un bizcocho. 


Encontré esta receta y me arriesgué. Y lo digo así porque hay muchas recetas en Internet que ni siquiera están probadas, y cuando las haces te llevas una enorme desilusión. De ahí nació la creación de este blog, para que mi hija tenga las recetas probadas y contrastadas, y sepa que estas las puede hacer y siempre le saldrán.

El sabor de los pistachos y la miel recuerdan mucho a un dulce turco, y el toque de la granada es justo lo que necesita este bundt para ser único.

Contaros que la receta original lleva una pasta de pistacho que yo jamás he comprado, pero la fabriqué yo misma con pistachos al natural sin sal pelados. Puse 150g de pistachos y una cucharada de AOVE y lo piqué muy bien.

No he probado el bizcocho hecho con la pasta, pero el que sí probé fue el mío y os puedo asegurar que es de los mejores que he probado  nunca. En casa voló, literalmente.

Otra elaboración que hice fue el buttermilk. Simplemente puse los 120 ml de leche en un vaso y añadí un chorrito de limón. ¡Y listo! ¡Es así de fácil!

Por último, os recomiendo que utilicéis una miel de buena calidad, porque lleva una cantidad considerable, que no os tengáis que arrepentir luego del resultado.


¿Empezamos?


INGREDIENTES: 

Para el bundt cake

- 250g de mantequilla a temperatura ambiente
- 200g de miel
- 4 huevos L a temperatura ambiente
- 120 ml de buttermilk
- 150g de pasta de pistacho
- 200g de harina de arroz
- 100g de almidón de maíz
- 1 cucharadita de psyllium
- Una pizca de sal
- Puntita de cuchara de goma xantana
- 2 cucharaditas de levadura química
- 200g de granada "desgranada"

Para el glaseado de granada

- 50g de granada "desgranada"
- 150g de azúcar glas


Para decorar

- Granos de granada
- Pistachos picados


ELABORACIÓN: 

Precalentamos el horno a 200ºC.

Comenzamos mezclando las harinas junto con el psyllium, la xantana, la levadura química y la sal y reservamos.
Batimos la mantequilla que tendrá que tener una textura en pomada junto con la miel hasta conseguir una mezcla esponjosa.



Vamos añadiendo los huevos uno a uno, ya sabéis, sin añadir el siguiente hasta que el anterior esté perfectamente integrado en la mezcla.
Añadimos el buttermilk y seguimos mezclando.
Agregamos entonces la pasta de pistacho o bien los pistachos picados.
Sin dejar de batir, agregamos la mezcla de harinas poco a poco.
En este momento comprobamos que la mezcla tiene consistencia espesa. 


Esto es ideal para incorporar la granada y que no se vaya al fondo. Así que la añadimos y removemos a marcha lenta hasta que esté bien repartida por toda la mezcla.



Engrasamos un molde para bundt. Es importante que tenga una chimenea en el centro, pues es mucha cantidad de masa. De no ser así, se quedaría crudo por dentro y demasiado horneado por los bordes. Si no tenemos un molde de estas características, repartimos la masa en dos moldes más pequeños.



Horneamos en la rejilla en el centro del horno, con calor arriba y abajo, bajando la temperatura a 180ºC al introducir el molde en el horno. El tiempo de horneado es de aproximadamente 45-50 minutos.


Vais a ver que al terminar la cocción el bizcocho está muy moreno. No penséis que os habéis pasado de horneado. Es fruto de la miel, que hace que la cubierta del bizcocho se dore más profundamente.



Dejamos enfriar sobre una rejilla. Mientras tanto, vamos preparando el glaseado.
Trituramos la granada hasta conseguir un puré muy líquido. 


A mí no me gustó mucho la textura, así que lo colé. No quería que algo que debe quedar tan fino como un glaseado tuviese ni el más mínimo tropezón, algo incómodo en boca.


Añadimos el azúcar glas al zumo de granada colado y mezclamos muy bien. Podéis jugar con la densidad del glaseado. Si os gusta más líquido, menos azúcar glas. Debemos aplicarlo una vez que el bizcocho esté completamente frío.




Finalmente decoramos con los granos de granada y los pistachos picados, inmediatamente después de poner el glaseado. Si no lo hacéis en ese momento, el glaseado endurecerá ligeramente y ya no se quedarán pegados a él.

¡Os sorprenderá, de eso estoy segura! Ya os digo que me parece de los más ricos que he probado. Pasa al podium junto con el Bundt cake de Navidad, el Bundt cake especiado de naranja y arándanos rojos y el Bundt cake de canela y cacahuete. Aunque ahora que lo pienso, el bizcocho de cúrcuma y limón también es de los mejores, por lo exclusivo de su sabor.

Este dulce tiene un interior muy jugoso, y un sabor... ¡Mmmmm...!


¿Te vas a quedar con las ganas de probarlo?










miércoles, 26 de octubre de 2022

"CINNAMON PUMPKIN ROLLS" O ROLLOS DE CANELA Y CALABAZA



En casa nos encantan los rollos de canela. Había visto en varias páginas los rollos de canela y calabaza, y tenía unas enormes ganas de hacerlos. No fui capaz de encontrar ninguna receta sin gluten, así que no me quedó más remedio que crearla. El resultado es sencillamente espectacular. Un sabor suave. especiado, otoñal y delicioso. Ideal para tomarlos tibios, bien recién hechos, bien con un poco de calor del microondas.


INGREDIENTES:

- 150g de almidón de maíz
- 75g de fécula de patata
- 75g de almidón de mandioca
- 120g de calabaza asada o cocida, bien escurrida
- 50g de mantequilla
- 2 huevos
- 110 ml de leche
- 6g de psyllium
- 6g de goma xantana
- 7g de levadura seca de panadería para masas dulces
- 30g de azúcar moreno
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/4 de cucharadita de nuez moscada molida

Para el relleno: 
- 100g de azúcar moreno
- 50 g de mantequilla sin sal
- 1 y 1/2 cucharadas de Pumpkin Cake Spice mix*

Para el glaseado:

- 4 cucharadas de nata
- 75g de azúcar glas


*La mezcla de especias casera para pastel de calabaza está compuesta por: 
- 3 cucharadas de canela molida
- 4 cucharaditas de jengibre molido
- 3 cucharaditas de nuez moscada molida
- 1 cucharadita de clavos molidos
- 1 cucharadita de pimienta de Jamaica molida (también llamada allspice)



ELABORACIÓN:

Comenzamos activando la levadura.
Para ello, calentamos levemente la leche junto con la mantequilla y mezclamos bien con la levadura.  Recordad que una temperatura superior a 40ºC la matará, y los dulces no levarán. Reservamos. 


Mezclamos las harinas junto con el psyllium y la xantana. Reservamos.

Comenzamos con la mezcla propiamente dicha. Unimos el puré de calabaza, el azúcar moreno, la nuez moscada y la sal. Batimos bien.
Agregamos la mezcla de lácteos y levadura y homogeneizamos.
Añadimos los huevos y batimos muy bien.
Por último, agregamos la mezcla de harinas poco a poco. La masa será suave. En mi caso quedaron restos de calabaza, lo hice a propósito. Las calabazas del huerto de mi padre son muy dulces y me encanta encontrar algún trocito en los dulces. Si no os gusta así, podéis triturarla por completo.
Hacemos una bola y dejamos levar mientras preparamos el relleno.


Derretimos la mantequilla y la dejamos templar.
Mezclamos el azúcar moreno junto al mix de especias.
Ponemos la masa sobre un papel de horno rociado con spray antiadherente o mantequilla.
Os dejo un vídeo con el paso a paso de la receta, una imagen vale más que mil palabras.



Estiramos con un rodillo hasta formar un rectángulo de unos 40x30cm. No os preocupéis, ni mucho menos debe ser perfecto.
Extendemos la mantequilla con ayuda de un pincel de cocina.
A continuación, espolvoreamos con la mezcla de azúcar y especias, dejando uno de los lados largos del rectángulo sin mezcla, para que luego se pegue bien al cerrar el rollo.
Comenzamos a enrollar por la parte más larga, intentando que quede apretadito, pero no en exceso.
Por último, pintamos con agua o mantequilla la parte final, la que quedó sin relleno, para que se pegue bien.
Cortamos la masa en partes de aproximadamente 3.5cm de grosor, unos dos dedos. Colocamos en una fuente de horno engrasada, lo más separados posible, para que puedan levar bien.


Dejamos reposar hasta que doblen su volumen. Veréis que se pegan unos a otros, que no queda ningún espacio libre en el molde.


Horneamos en horno precalentado a 200ºC, con calor arriba y abajo, en la rejilla central, bajando la temperatura a 185ºC cuando introduzcamos el molde.

Los míos tardaron exactamente 25 minutos en hacerse. El aroma que desprenden durante el horneado es espectacular. Mientras se horneaban, me puse a preparar el glaseado.
Simplemente debemos mezclar la nata con el azúcar, hasta que no veamos grumos.

Sacamos del horno, habiendo comprobado previamente la cocción. 


Aplicamos el glaseado por encima mientras están aún calientes.

¡Ya veréis qué maravilla! ¡Hornear estos bollitos le dará a vuestra casa el mejor ambientador de todos!











lunes, 3 de octubre de 2022

BUNDT CAKE ESPECIADO DE BONIATO Y CHOCOLATE

 



Las recetas otoñales son muy bien recibidas en casa, cuando vuelve a agradecerse el calorcito del horno.
Los productos de temporada son los más adecuados para que el resultado final sea el esperado. Y nada como los boniatos de otoño.
No esperéis en este bizcocho la consistencia y sabor "habituales". No, no se trata de un bizcocho convencional. Pero qué rico está. La miga es muy contundente, en realidad el bundt cake entero lo es. Pero, igual que en otras elaboraciones buscamos una miga liviana, en esta se agradece esa textura tan dulce y aromática. Pero como dije cuando lo compartí en Instagram, el bizcocho no sería lo mismo sin el frosting, sin la ganache de chocolate. El 50% de su éxito está en la cobertura. 
En definitiva, en casa nos encantó, y tuvimos varias meriendas con un café, un té y dos vasos de leche junto a esta delicia. Es ideal para esos momentos en los que tenemos muchos invitados, porque cunde mucho. Y como sois varios los que me habéis pedido la receta, por aquí la dejo. Es una adaptación de una receta de Valor, la marca de chocolates. Cambié las harinas y alguna cosita más, y el resultado... el resultado debes comprobarlo tú mismo.

INGREDIENTES: 

Para el bizcocho:
- 190g de harina de arroz
- 90g de almidón de maíz
- 1 cucharadita de psyllium
- Puntita de cuchara de goma xantana
- 300g de boniato asado
- 80g de cacao puro desgrasado sin azúcar
- 15g de levadura química
- 130 ml de aceite 
- 150g de azúcar
- 3 huevos L
- 180 ml de leche
- Una pizca de sal
- 2 cucharaditas de Pumpkin Cake Spice Mix*

Para la ganache de chocolate:
- 100ml de nata para montar
- 120g de cobertura de chocolate para postres
 
*La mezcla de especias casera para pastel de calabaza está compuesta por: 
- 3 cucharadas de canela molida
- 4 cucharaditas de jengibre molido
- 3 cucharaditas de nuez moscada molida
- 1 cucharadita de clavos molidos
- 1 cucharadita de pimienta de Jamaica molida (también llamada allspice)

ELABORACIÓN: 

Comenzamos asando el boniato en el horno o en el microondas, de manera que para cuando comencemos a elaborar el bizcocho ya esté frío. El peso de la receta se refiere al boniato ya asado y pelado.
Precalentamos el horno a 200ºC.
Mezclamos las harinas junto con el psyllium, la xantana, el cacao, la levadura, la sal y la mezcla de especias. Reservamos.
Este bizcocho no comienza como la mayoría, batiendo huevos y azúcar. Comenzamos triturando el boniato hasta hacerlo puré. Añadimos entonces el azúcar y mezclamos bien, para luego agregar el aceite. 



Continuamos añadiendo los huevos uno a uno, sin dejar de batir hasta que la mezcla sea homogénea.



En este punto debemos agregar la mezcla de harinas que habremos tamizado previamente. 



Vais a ver que la masa es una mezcla muy, muy espesa. Os recomiendo batir con mariposa y no con varillas, pues éstas podrían sufrir. Yo lo hice totalmente a mano, con un batidor danés.



Agregamos finalmente la leche, y batiremos hasta que esté totalmente integrada en la masa.



A pesar de añadir líquido, la masa sigue siendo bastante consistente, ya veréis. No os extrañéis, debe ser así. 


Engrasamos un molde. Para este bizcocho os recomiendo un molde bundt, de esos que tienen un agujero en el centro. De no ser así, tardará mucho el bizcocho en hacerse por el centro  y puede quedarse demasiado seco el resto. En un molde bundt la textura es ideal en todo el bizcocho.
Repartimos la masa de manera uniforme por todo el molde e introducimos en el horno, en la rejilla central. Bajamos la temperatura a 180ºC.



El bizcocho estará listo en unos 25-30 minutos. No lo dejéis mucho más tiempo o se deshidratará demasiado y quedará seco.
Comprobamos la cocción como siempre, pinchando su interior. El palillo debe salir limpio.
Sacamos el bizcocho del horno, dejamos enfriar unos 10 minutos en el molde. A continuación desmoldamos y dejamos que se enfríe por completo en una rejilla.

Cuando esté totalmente frío, comenzamos a preparar la ganache. Para ello, ponemos la nata al fuego y la calentamos hasta que comience a hervir. Retiramos del fuego y añadimos el chocolate en trozos.
Removemos hasta que se haya fundido por completo y dejamos templar antes de ponerlo sobre el bizcocho. Os recomiendo hacerlo sobre la misma rejilla para no manchar nada. Cuando la ganache enfríe, estará adherida al bizcocho y tendrá la textura perfecta.




¿Tienes boniatos en casa? ¿Y a qué esperas para probar esta "celicia"?










jueves, 22 de septiembre de 2022

BIZCOCHO ESPECIADO DE CALABAZA

 

Ayer volvió el otoño, un año más. Y aunque el calor sigue estando presente, las mañanas y las noches son frescas, y ya no cuesta tanto encender el horno. 
Para recibir a la nueva estación, he estrenado mi molde “Harvest leaves” de Nordic Ware. Qué precioso es. Imita de forma majestuosa la caída de las hojas típica de esta época del año.
La receta es la que viene en el embalaje del molde. He probado todas y cada una de las recetas de los moldes que he comprado, adaptadas a las harinas sin gluten, y puedo asegurar que siempre quedan bien. Y además, nunca hay problema de falta o sobras de masa, porque la cantidad es la justa. Su sabor a especias (jengibre, canela, nuez moscada) junto con la jugosidad propia de la calabaza, hacen de este bizcocho un bocado delicioso.
La receta está medida en “cups” o tazas, al ser americano el origen de estos moldes. Hay muchos conversores en Internet para pasar las cantidades a gramos, pero lo que os recomiendo de verdad es que os hagáis con un conjunto de medidores, son baratos y os pueden ser muy útiles para recetas atractivas que podéis encontrar en la web y libros americanos. Siempre podéis, como alternativa, tomar como medida un vaso de agua. Aunque se pierde mucho encanto, os saldrá bien.

INGREDIENTES

- 1 y 1/2 taza de harina de arroz
- 1/2 taza de almidón de maíz
- 1 cucharadita de psyllium
- 1 puntita de cuchara de goma xantana
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 2 cucharaditas de bicarbonato de sodio
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de jengibre en polvo
- 1/2 cucharadita de nuez moscada
- 1 cucharadita de sal
- 2 y 1/2 taza de azúcar (yo sustituí taza y media por panela)
- 3 huevos grandes
- 1/2 taza de aceite (yo AOVE)
- 1/2 taza de crème fraîche
- 2/3 de taza de agua
- 400 g de calabaza cocida, bien escurrida.

ELABORACIÓN

Cocemos unos 800g de calabaza hasta que esté tierna.  Trituramos, escurriendo muy bien el líquido. Reservamos.




Mezclamos las harinas junto con la sal, la levadura, el bicarbonato, las especias, el psyllium y la xantana. Reservamos también.
Precalentamos el horno a 200°C.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esponje.
Agregamos entonces el aceite, la crème fraîche y el puré de calabaza.
Finalmente, añadimos la harina en 3 veces, intercalando con el agua.
La mezcla será muy líquida. Ahí radica el secreto de su jugosidad.
Vertemos la mezcla en un molde engrasado e introducimos en el  horno, en la rejilla central, calor arriba y abajo.


Bajamos la temperatura del horno a 175°C.
El bizcocho estará listo en unos 50 minutos. Comprobamos la cocción pinchando con un palillo que deberá salir seco.
Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.



El aroma que desprende es irresistible. Y su jugosidad es lo mejor de este bizcocho.


¿Vais a dejar pasar la ocasión de probarlo?